En muchas familias no todos llevan el mismo pasaporte. Y los requisitos para entrar en un país dependen del pasaporte, no del billete ni de con quién viajes.
Puede cambiar si hace falta visado, qué autorización previa se pide, cuánta validez tiene que quedarle al documento o incluso si se admite el documento de identidad en lugar del pasaporte.
Revísalo por separado, pasaporte por pasaporte. Lo que valga para un adulto de la familia no vale automáticamente para el resto, y es un error que no se descubre hasta el mostrador de facturación, cuando ya no hay margen.
Si además alguien de la familia tiene doble nacionalidad, mira también la ficha de viajar al país de tu propia nacionalidad: son cosas distintas y se suman.