Si alguien de la familia tiene la nacionalidad del país al que viajáis, esto le afecta.
Muchos países exigen a sus nacionales entrar y salir con su pasaporte, aunque tengan además otro. Y algunos aplican a sus propios nacionales obligaciones que no afectan a los extranjeros: desde trámites de registro hasta obligaciones que nada tienen que ver con el turismo.
Aparece más de lo que parece: un niño nacido en España de madre o padre extranjero puede tener las dos nacionalidades sin que nadie en casa lo tenga presente como «un tema de papeleo».
Confírmalo en el consulado del país de destino antes de comprar los billetes. Es de las situaciones que más sorpresas dan en el mostrador y de las que peor solución tienen una vez que ya estás allí.