Es de las situaciones con más papeleo y de las que menos se habla. Cuando un menor viaja con los abuelos, con otros familiares, con amigos de la familia o en un grupo, lo habitual es que haga falta una autorización firmada por quienes tienen la responsabilidad legal sobre él — con un formato concreto, un sitio concreto donde firmarla y, a menudo, un plazo máximo de antelación.
En España, la Guardia Civil indica que los menores que viajan solos, o acompañados de adultos que no ejercen la patria potestad, deben poder justificar ante los agentes fronterizos que no se les ha privado ilícitamente de la custodia, y que quienes ejercen la patria potestad pueden formalizar esa autorización por escrito en un puesto de la Guardia Civil, con cita previa.
Empieza por el país de salida, que es quien pone el trámite, y confirma después qué espera el destino. Además puede pedirse documentación que acredite quién es el adulto acompañante.