Casi nunca pasa nada, pero conviene poder acreditar la relación si te la piden. Para eso sirve el certificado de nacimiento —o el libro de familia, que la Guardia Civil sigue nombrando entre la documentación que acredita la patria potestad—. No valen como documento de viaje, pero sí como prueba de que sois familia.
Vale lo mismo si te cambiaste el apellido, si en vuestros documentos el orden de los apellidos no coincide, o si el nombre está escrito con otra grafía porque uno de los documentos se emitió en otro país.
El certificado de nacimiento se pide al Registro Civil y puede solicitarse por internet. Llevar una copia no pesa y evita una espera larga justo cuando vas con prisa y con niños cansados.